El primer día sobre el césped
Es un sábado por la mañana , te levantas ansioso , a pesar de haber dormido tan solo un par de horas , mucho antes que el despertador. No tienes excusa para hacerlo , tu mochila , a los pies de la cama , lleva lista desde la una de la madrugada , cuando intentando alejarte de todos tus pensamientos , la preparaste diciendo "así podre dormir más ". Podrías haberlo hecho , pero tu cabeza no te lo permitía. En un alarde de lucidez, decides coger el móvil para despertar a todos tus compañeros. Cuando te dispones a poner un "¡cabrones arriba!" en el grupo de whatsapp, te das cuenta de que ya hay otros 40 mensajes de todos tus compañeros diciendo lo mismo pero con otras palabras. Tu, dispuesto a bromear a pesar del madrugón, escribes un "me habéis despertado -.-" y sueltas una sonrisa tonta esperando una disculpa. Dejas el móvil sobre la mesita y te vistes. Cuando lo vuelves a coger , lees un "jodete , jodido bago" a lo que contestas un cariñoso "Hijo de puta", quizás el más cariñoso que has escrito nunca. Haces todo lo que harías un sábado normal, pero unas horas antes y con la misma idea en la cabeza , rugby. Desde que tocaste el primer balón sentiste algo especial, tu , que habías pasado por todos los deportes , que habías jugado a fútbol , a tenis , a baloncesto ... Tu , que tenias camisetas de tu equipo de fútbol , que celebraste sus victorias y lloraste sus derrotas , después de los escasos tres meses jugando a "ese deporte de bárbaros" , como lo llama tu madre, dejas de ver el fútbol para ver partidos grabados de rugby e intentar aprender un poco de los más grandes.Tras el desayuno más reflexivo de tu vida , despiertas a tu padre para que te lleve al campo a ti y a otros tres tíos grandes y fornidos, con las mismas ganas de pelea que tu.
Llegas al campo , de algodón suave a tus ojos. Tres meses tirándote en arena y ahora jugarás en un precioso campo de césped , lleno de charcos de barro , suave y precioso barro. Te metes en el vestuario y te dan el 13, aunque vas a jugar de 1, pero a ti te da igual, jugarías en pelotas con tal de jugar. Todos hacen bromas menos tu , haciéndote creer que están relajados aunque no sea asi. Tu , en una esquina , con más miedo de cagarla que de hacerte daño , te pones tus medias, tus botas , tus pantalones , tu camiseta interior y por ultimo tu camiseta con número, esa que te hace inmune al dolor , al miedo, al frío y a lo que coño sea. Sales a calentar metido de lleno en el partido , pero te dicen que al equipo rival se le ha estropeado el bus , a lo que piensas para ti "perfecto , más tiempo para prepararme". En la primera carrera larga te quedas sin aire y piensas , "tengo que olvidarme de la fatiga". No es fatiga, es solo el miedo que intenta manifestarse, pero tu no lo dejas. Después de casi una hora de calentamiento , llega el equipo rival , gente que lleva haciendo esto mucho más que tu y que quiere ganar , porque no existen los partidos amistosos. Los diez minutos que pasan entre que se cambian y no , los usas en ensayar alguna jugada. Entonces, ellos pisan el campo y tu "google interno" , busca como loco entre las carpetas de lo aprendido todo lo que sabes , la guerra va a empezar.
Uno de los tíos de tu equipo, de los pocos que ha jugado antes , coge la pelota y patea entre los gritos de animo de tus compañeros y de las gradas. A partir de ahí todo es borroso y confuso. La primera pelota que cazas te dura unos tres segundos , pero de las ostias se aprende , y a las siguiente te recorres medio campo , y te tienen que placar entre dos , lo que te hace sentir como el rey del mundo , mejor jugador que cualquiera de los All Blacks. Juegas y juegas , sin darte apenas cuanta de que vais iguales en el marcador , con un equipo que , como todos pensabais, era un equipazo , pero eso te da igual, tu solo quieres ganar , el empate no es opción. Tu , que a pesar de ser el 1 eres buen pateador te planteas tirar a palos , pero a tu mente vienen las palabras de tu entrenador: "un delantero coge la pelota y corre , como os vea patear os corto los huevos". Al cambio de campo , corto e insuficiente para dejar de jadear , llegáis empatados , y entonces tu , que habías animado a tus compañeros desde las porterías de fútbol , como portero titular y suplente , decides hacer lo mismo en ese momento. Te pones en tu piel de entrenador y gritas , con todas las fuerzas posibles: "Vamos coño, hay que echarle un par de huevos y tirar para delante". Nadie te escucha , ya sea porque están lamentándose de fallar ese pase, o porque un golpe les ha producido una sordera temporal , pero te da igual , ese grito no era para animarlos a ellos , sino a ti.
Empiezas de nuevo y otra vez lo mismo , golpes , carreras interminables , melés agotadoras y a cinco minutos del final perdéis por cinco puntos, pero uno de los jugadores de tu equipo , cedido por el contrario para estar igualados , tiene la oportunidad de ensayar. La tira al suelo y con la pelota , tira también tu ilusión.
Melé a las puertas de la victoria , empujáis más que nunca , tanto que sobrepasáis el límite de empuje y perdéis el balón. Ellos , perros más viejos que vosotros , os hacen otro ensayo y se acabó lo que se daba.
Vas cabizbajo hacia el vestuario pensando en lo que habría pasado de ser tu el de la última oportunidad. Habrías echo el primer ensayo de tu vida , en un partido de verdad. Pero eso ya da igual. Entras en el vestuario y mientras te preparas para la ducha , haces recuento de las heridas , pocas e incomparables con las narices sangrantes , las brechas y los esguinces de tus compañeros. Entras en la ducha y te relajas , te quitas el abundante barro de tu cuerpo cansado y dolorido , y te pones tu ropa normal , esa que no te diferencia de esos idiotas que dicen que es un deporte para tontos , que solo consiste en pegarse , claro que lo dicen con otras palabras , ya que la mayoría de estos idiotas desconocen el significado de la palabra "consiste". Sales hacia el tercer tiempo , libre de cervezas puesto que eres menor , ante lo que piensas: "cosas peores he bebido". En ese tercer tiempo haces amigos , comes y bebes.
Llegas a casa y tu madre te mira. Ve ese arañazo que tienes en la cara y te pregunta "¿Que, ganasteis o perdisteis?" a lo que tu , haciendo caso omiso a su pregunta contestas : "Ha sido el rato más divertido de mi vida". Ya en tu habitación , frente a la pantalla del ordenador , reflexionas sobre la derrota más dulce de tu vida y das gracias , de todo corazón a toda la gente que ha mostrado interés en ti , el chico friki regordete que nunca supo jugar a nada , y sobretodos a tu entrenador , ese que sin conocerte de nada te enseño a jugar y sacrificó (y sacrifica) parte de su tiempo libre para ir a entrenar. Así a lo tonto te das cuenta de que el rugby es el mejor deporte de equipo del mundo y que pase lo que pase , seguirás jugando como sea.
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